Hoy te felicito en tu cumpleaños 65 y doy gracias al Padre por haber puesto en mi vida, la tuya, una vida muy especial, que sólo yo conozco a profundidad y veracidad, amor mío; y el Padre en Su Divinidad.
Eres alguien tan especial… lleno de valores que yo he disfrutado a tu lado, eres alguien que ha vivido, hasta hoy, una vida enriquecida e intensa, llena de procesos, todos guiados por Dios y acompañados por la Virgen Santísima. Yo, como tu esposa, tu amada, tu amiga conozco tus valores como nadie, eres fiel por encima de todo, amoroso, bondadoso, comprensivo, misericordioso, modesto, perseverante, muy trabajador y luchador por la vida, honrado, decente, verdadero, defensor de la vida humana desde su concepción hasta el paso por la muerte al Padre, respetuoso y defensor de la Infancia, lleno de talentos, portador de una inteligencia sin igual, hoy enriquecida y crecida en sabiduría.
Defectos y límites, si claro y hay uno que más sobresale: eres testarudo, pero los valores y principios que rigen tu vida son tan sólidos y firmes, que opacan cualquier otra realidad.
Sostienes una intensa historia de vida, llena de contrastes, de amores y traiciones, de alegrías y decepciones y un particular un corazón lleno de amor verdadero por todos y todo lo que rodea, por mí, tu esposa, por nuestro hijo, por nuestros cuatro nietos, tu nuera, tus hijos en Ámense, especial amor por tus 13 hermanos, tus cuñados, tus sobrinos y por tu adorada madre Isabel, que hoy también cumple, en el cielo, sus 100 años.
Y el amor a tu tierra Cuba, Guira de Melena, que te recibió al nacer bajo los embates de Playa Girón, un nacimiento retenido bajo el estado de sitio, llegaste a nacer en el carro, bajo tensiones, en una Cuba agredida a la que aprendiste a amar y defender desde ese momento. Para qué decir… no me alcanza la mente, los recuerdos, las palabras, el papel, ni la vida para escribirlos y contarlos, pero es justicia el compartirlo hoy; y como faro en tu vida un especial, firme y multifacético Sacerdocio. Seguidor de Francisco de Asís como esencia y sobre todo una profunda fe en Dios Padre, que mueve tu vida y la abarca toda.
Dios te siga bendiciendo y protegiendo en una larga vida, hombre de fe, hombre de Dios, mi esposo amado, ¡Feliz día!
Sara Mateo
04/27/26