Queridos en Ámense:
Miren, hoy hacemos esta reflexión, porque lo amerita, porque nos lo merecemos, porque tenemos responsabilidad de llevarnos los unos a los otros las luces que vemos, porque todos somos Sus hijos, porque somos hermanos, porque el compartir lo que nos parece que viene del Bien es una de las mejores maneras de amarnos, tal y cual Él nos mandó.
Hoy podemos ver a la luz del Resucitado cómo durante la Cuaresma, los que creemos y practicamos nuestra fe y la compartimos, en la medida en que avanzó el tiempo cuaresmal, fuimos experimentando una sensación interna muy especial.
Nos fuimos haciendo más conscientes de lo que hay dentro de cada cual, de lo que ha podido crecer y fructificar desde dentro de uno y de aquello que aún está ahí sin tocar en espera de salir, vimos con mayor claridad cuándo erramos, y cómo los que más amados que nos rodean, pueden estar como a la espera de que ...seguir leyendo